La Comisión Nacional de Pastoral Juvenil de la Conferencia del Episcopado Dominicano, en
comunión con toda la Iglesia que peregrina en la República Dominicana, eleva su voz en esta
ocasión especial para celebrar con gozo el Día Nacional de la Juventud 2026. Reconocemos
en nuestros jóvenes el presente lleno de vida y el futuro de esperanza para la sociedad,
caminando bajo el lema: “Bautismo y Sinodalidad, camino de Santidad”, que nos invita a
ser un pueblo que vive la santidad y experimenta desde el Bautismo la fuerza de su caminar.
Considerando que la juventud es una etapa privilegiada de búsqueda, discernimiento y
entrega, donde se forjan los sueños y se consolida la misión que Dios encomienda a cada
persona (cf. Christus Vivit, 137); y que el Señor nos exhorta con claridad: “Sean santos,
porque yo, el Señor su Dios, soy santo” (Levítico 19:2 / 1 Pedro 1:16).
Recordando que la historia de los santos nos enseña que la santidad no empieza en la
perfección, sino en la gracia, la conversión y la misericordia de Dios. Si hoy te sientes
insuficiente, cansado o lejos de Dios, deja que el Señor transforme tu corazón; pues Dios no
llama a los perfectos, los transforma.
Tomando en cuenta que en este año 2026, el valor del Bautismo se erige como fuente de
toda vocación cristiana. Estamos llamados a caminar en sinodalidad, recordando que todos
los que han sido bautizados en Cristo se han “revestido de Cristo” (Gálatas 3:27).
Exhortamos a todos los jóvenes de nuestra nación a vivir con entusiasmo su vocación, siendo
testigos alegres del Evangelio. “¡Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado!” (Isaías
60:1). Que su testimonio sea motor de cambio: “Hagan brillar su luz delante de todos, para
que vean sus buenas obras y glorifiquen a su Padre que está en el cielo” (Mateo 5:16). Sean
fermento de esperanza y protagonistas de la transformación social, impulsados por la fuerza
regeneradora de su Bautismo.
Imploramos la intercesión maternal de la Santísima Virgen María, joven discípula y modelo
de sinodalidad, para que guíe y fortalezca a cada joven en su camino de fe. Que el Señor,
fuente de toda vida, derrame abundantes bendiciones sobre la juventud dominicana y los
impulse a transformar el mundo con la fuerza del amor y el llamado universal a la santidad.
Comisión Ejecutiva
Comisión Nacional de Pastoral Juvenil


