Mi acompañante favorito

La palabra acompañar es normalmente empleada para expresar que se está con la compañía de alguien, o que, en su defecto, se está yendo en compañía de una persona.  Todos en algún momento nos hemos preguntado ¿quién nos acompaña verdaderamente?, pero bien es cierto que también hemos acompañado a alguien por alguna circunstancia, la realidad es que la acción de acompañar implica mucho más que una presencia física, involucra confianza y certeza.

Una mañana mientras me dirigía a mi lugar de trabajo decidí crear una lista de canciones llamada “Rezando Voy”, era una forma de sentirme acompañada, cada mañana diversos artistas y agrupaciones llenaban mi de tranquilidad, era increíble lo que podía ofrecerme esa aplicación con solo tocar la pantalla de mi celular.

Tras saludar a María con un ramo de rosas, esta mañana decidí que no iba a establecer un orden en la lista de reproducción y simplemente toqué el indicador de reproducción aleatoria, necesitaba que Dios me hablara a través de las canciones pero que lo hiciera a su manera, que me acompañara de la forma en que Él entendía que era necesario.

Así mismo fue, saliendo de mi casa la primera canción que escuché fue: “Mi Confianza en Él” de Ambiorix Padilla, que coincidencia que precisamente el miércoles de ceniza la primera canción iniciara:

Yo de repente me quede tan solo,

Yo de repente me quede vacío,

Tirado en un rincón cualquiera del destino

Muriéndome de frio.

 Inmediatamente inicié mi reflexión y me sentí identificada, alguna vez me sentí sola, vacía, tirada y con frío, como si hubiese estado en un desierto, sin embargo sabía que alguien me había acompañado en ese momento, logré superar cada prueba que se presentó y salir a camino, pero no fue hasta que escuché a Ambiorix decir:

Todo se derrumbo

Mi cielo se nublo

Pero mantuve el horizonte de mi fé.

Que me di cuenta de que yo no había logrado nada sola, que yo logré salir adelante porque confié en Jesús, porque tenía la certeza de que Dios no se olvidaría de mi dolor, porque permití que Jesús me acompañara, hoy me di cuenta de que Él es mi acompañante favoritodesde siempre y estoy más que convencida de que siempre lo será.

Un amigo me enseñó que para que el columpio funcione debe: ir y venir, sin importar el orden en que sucedan las acciones, así que he decidido acompañara mi acompañante favorito en su desierto, me propongo en esta cuaresma acompañar a Jesús con mi oración, mi ayuno y mi penitencia, me propongo reconciliarme con Él a través de mi hermano y estar para mis hermanos siempre al igual que lo hace Jesús conmigo, ¿y tú como vas a vivir esta cuaresma?

Andrely Armstrong

 

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